A veces no entendemos hasta que pasa el tiempo, que la vida es un proceso evolutivo, de cambios y etapas que nos tocan quemar poco a poco.
No entendemos que cada decisión que tomamos tiene sus consecuencias a la corta o a la larga, y que todo lo que sembramos hoy, lo cosecharemos en un futuro.
No entendemos que todos fallan, que hasta quien menos pensamos, en algún momento determinado nos herirá, con intenciones o no, porque al final de cuentas, somos humanos y nos equivocamos.
No entendemos que nuestras prioridades determinan siempre nuestras acciones. Vivimos de acuerdo a la escala de valores que nosotros mismos hemos establecido en nuestras vidas.
No entendemos que mas de una vez, nuestras acciones hablaran por mas alto que nuestras palabras y que lamentablemente lo que hacemos con las manos, lo dañamos con los pies en repetidas ocasiones.
No entendemos que depender de los demás no es sano, muchísimo menos si la otra persona no depende de uno en lo absoluto.
No entendemos como podemos extrañar, querer recordar, tener presente, a alguien que ni siquiera se preocupa por nosotros... y viceversa!!!
No entendemos como una confianza de años, una amistad eterna puede permanecer independientemente de todo. Y a la misma vez, como algunos que nunca pensamos que serian de otra manera, simplemente el tiempo y la falta de intereses los hace desvanecer.
No entendemos que nuestras palabras y acciones si afectan la vida de los demás, que la alegría y la amargura se contagian, pero la paz y la incertidumbre también.
No entendemos que el valor que no nos damos, nadie nos lo dará, que si no nos encargamos de nosotros, nadie más lo hará y que a final de cuentas, a nuestro alrededor las personas no verán en nosotros alguien dignos de ser amado.
No entendemos que no importa en la situación o problema que estemos sumergidos, todo pasa. Tarde o temprano nos damos cuenta que todo es momentáneo y sobre todo como dice esa canción de Diego Torres: al final en esta vida todo, todo pasa...
No entendemos que la soledad es relativa. Puedes estar tan solo en medio de tanta gente, y puedes sentirte acompañado sin que estés con nadie a tu lado.
No entendemos que amar y estar enamorados son dos cosas diferentes, aunque de alguna manera se relacionan.
No entendemos que podemos herir y ser heridos. Que podemos dañar y ser dañados. Que hay personas que nos hacen mal, otras nos hacen bien y aunque sea difícil de creer, esas heridas, esos daños y el hacer el mal muchas veces no son con premeditación y alevosía como pensamos siempre.
No entendemos que cada tropezón es una lección mas, es un aprendizaje nuevo, es otro chance de hacer las cosas mejor. Que la vida se trata de como tomamos todo lo que nos sucede. Que todo es una continua elección entre el bien y el mal.
No entendemos que el no darle importancia a lo que si la tiene, podría dañar nuestra vida por siempre.
No entendemos que podemos hacer daño a quien más queremos, y que pocas veces sabemos como remediar ese daño.
No entendemos que perder la magia de los detalles que nos brinda lo cotidiano, nos hará morir lentamente. Porque no muere quien deja de respirar, muere quien deja de vivir, de saborear los instantes, los detalles, el canto de los pajaritos al amanecer, el sonido de la lluvia al caer en las hojas, una buena conversación hasta la madrugada, un día en la playa, un pedazo de bizcocho de chocolate después de la comida, comer con antojo, disfrutar cualquier momento con un buen amigo, un abrazo a tiempo, una caricia deseada, una palabra de aliento, un te quiero sincero.
No entendemos que la lluvia a veces, puede ser injusta, y que las cosas no siempre irán como queremos o siempre soñamos, y que por el hecho de que no vaya como queremos no significa que el mundo conspira en nuestra felicidad... si aun en esos momentos es importante ver lo positivo de todo.
No entendemos que el mundo no se detendrá a ver que nos pasa o si nuestro corazón esta en mejores condiciones o si ya superamos lo sucedido... nos toca a nosotros emprender nuevas rutas olvidando todo y dejándolo atrás. El mundo no gira a nuestro alrededor.
No entendemos cuanto magnifiquemos y cuanto drama le demos a nuestras situaciones y problemas, siempre serán nuestros y de nadie mas. Si tienen soluciones, no te preocupes.
No entendemos que el tiempo cura, lo que la razón no se imagina.
No entendemos que hay cosas mas fuertes que un recuerdo, que la nostalgia o el deja vu.
No entendemos que hay canciones que de verdad empañan miradas y nos hacen sentir igual que muchos años antes!!!.
No entendemos que la risa cura toda la amargura que puede haber en un corazón. Que hablando la gente se entiende y se desahoga el alma.
No entendemos que hay veces que por más que nos esforcemos en agradar, demostrar cariño y preocupación por alguien, ese alguien tiene total derecho de no actuar recíprocamente y más aun de ni notar nuestro esfuerzo.
No entendemos que dar sin esperar es una de las mejores experiencias que podemos vivir y más cuando es a alguien que de verdad lo necesite.
No entendemos que todo puede cambiar en un instante, para bien o para mal.
No entendemos que amar nunca esta de mas. Que soñar es parte esencial de sentirnos vivos. Que aferrarnos a ilusiones es un tanto normal.
No entendemos que hasta la persona que jamás cambiaria, cambia. Que nosotros mismos, cambiamos y actuamos de manera diferente ante determinadas situaciones.
No entendemos como podemos controlar sentimientos, recuerdos, nostalgias, ansias de cariño, pero nos sorprendemos como con el tiempo, se nos hace más fácil llegar a ese control.
No entendemos del todo, que una vida sin Dios, sin su mirada, sin su sonrisa, sin dirección, sin servirte a El, sin darle lo mejor de nosotros (como El dio lo mejor de El, solo por amor) sin El de nuestro lado, sin su aliento y abrazo de cada día, simplemente no vale la pena vivir. Porque a final de cuentas, sin El todo resulta vano e insuficiente. Nada llega a colmarnos ni hacernos sentir tan bien como su presencia en nuestras vidas. Nada ni nadie llega a darnos la alegría, la paz, la aceptación, la ayuda, la fortaleza, la tranquilidad de El, la ausencia de todo temor, la confianza, seguridad que hay en El.
Nada nunca será suficiente o reemplazara lo que Dios ocupa, porque El es todo en todo. Solo El logra llegar a lo mas profundo de nuestro ser y entiende, ve, transforma, adorna, cambia, sana, bendice, nuestro corazón y nuestros mas profundos anhelos.
Si no logras entender del todo las primeras cosas que escribí que no entendemos, confieso que te comprendo. Son cosas que me han tocado, quizás solo a mi vivirlas y entenderlas con el paso de los años; ahora bien, has un esfuerzo por tratar de entender la ultima. Puede ser que te beneficie a ti y que no te tome tantos años como a mi me tomo entender aunque sea un poquito la perdida de tiempo que era respirar sin Dios... ya que no existe una verdadera vida lejos de El.
Recuerda que al final de cuentas en la vida ni importa como o cuanto tengas, sino a quienes tienes en ella...
Dios te bendiga siempre, Frankèmerit.
Siempre hay algo por el que vale la pena seguir viviendo y ese eres tú.